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¿Cómo ahorrar al contratar el seguro de mi coche?

¿Cómo ahorro al contratar el seguro de mi coche?

Cada vez es más y más difícil llevar a cabo este cometido. O, quizás sería más justo decir, que cada vez las compañías de seguros nos lo ponen más cuesta arriba.

Cuando pensamos en la posibilidad de ahorrar dinero en el seguro de nuestro vehículo, lo primero que se nos viene a la cabeza, es buscar precios mejores en otras compañías para la modalidad de seguro que tenemos contratada en ese momento.

En otras ocasiones, valoramos incluso cambiar el tipo de seguro suscrito, por un producto con menos cobertura, con el fin de ajustar al máximo los números.

Y es que ya sabemos que no podemos abarcarlo todo. Los gastos se acumulan, los sueldos no suben acordes con la subida de un nivel de vida, que año tras año, nos empobrece.


Ya no es sólo el seguro del coche familiar... En muchos hogares, existen varios vehículos porque, al contrario de lo que ocurría antes, hoy el automóvil no es un artículo de lujo.

El coche ha pasado a ser un instrumento de trabajo para muchísimos de nosotros, que nos vemos obligados a salir fuera de nuestro lugar de residencia para poder trabajar.

Y no sólo por eso, dependemos tanto actualmente del auto, que no podríamos hacer vida normal sin él. No podríamos desempeñar las actividades propias del día a día y nuestra vida se convertiría en un auténtico caos.

Vemos por doquier emblemas como "más zapatillas y menos gasolina", "juntos por la movilidad sostenible" ,que son santo y seña de una parte de la sociedad, que quiere apostar por un medio de transporte alternativo más favorable con el medioambiente.

Y, aunque también están aquellos que usan el coche hasta para ir al cuarto de baño, es razonable pensar que, hoy por hoy, el coche es imprescindible.

Imprescindible porque tenemos que llevar y recoger a los niños del colegio, centros educativos que en ocasiones están muy lejos de nuestra vivienda o nuestro puesto de trabajo.

Imprescindible porque después debemos, probablemente, hacer una ruta de varias decenas de kilómetros para poder trabajar, y regresar luego.

Imprescindible porque el trabajo nos consume la mayor parte del día y debemos también hacer la compra, debemos trasladar a nuestros hijos, padres mayores, o a nuestros familiares a lugares diversos para poder desarrollar actividades cotidianas, etc, etc.

Tampoco ayudan mucho los gobiernos que sólo proponen soluciones de boca. El coche eléctrico y un mundo de emisiones cero dicen. Eso sí, prepara el bolsillo y la cartera si quieres comprarlo.

Y quizás te quedes por el camino, pues, la autonomía de estos vehículos en ocasiones es surrealista.

Sabes..., a mí gustaría vivir cerca del mar, donde hubiese a pié próximo un complejo educativo que abarcase desde párvulo hasta el doctorado, donde pudiéramos tener acceso a establecimientos de compra, a lugares de ocio o a centros deportivos tan sólo cruzando una calle.

Me gustaría que mis padres y familiares estuvieran cerca, quizás en la calle de al lado, en el edificio de en frente o en una vivienda aledaña a la mía, y que no fueran mayores para que pudieran salir sin depender de nadie e ir a cualquier lugar andando con total autonomía.

Porque..., ¿a tí no te gustaría? ¿Prefieres mejor coger el coche a diario, gastar gasolina, embutirte en un atasco de mil demonios, hacer kilómetros empleando varias horas al día o vivir a diario con el corazón en la boca por el estrés?

Creo que no, ¿verdad?

Si mis circunstancias fueran otras, no me importaría coger la bicicleta para ir al trabajo, hacer otras actividades, o simplemente ir andando, pero claro, ¿lo utilizamos para hacer decenas de kilómetros y luego volver?

La vida es muy difícil y complicada, y no todo el mundo tiene la suerte de hallar una circunstancia favorable, por lo que, nuestros sueños son una quimera.

¿Te he aburrido un poco con más de lo que ya sabes, verdad? Tenía que decirlo...

Sigamos con el asunto que nos ocupa...

¿Qué hago entonces para ahorrarme dos pesetas en el seguro del coche?

Tenemos que tener presente siempre varias premisas:

Primero: los seguros son un negocio como otro cualquiera; es decir, las compañías deben ganar dinero para poder seguir con su actividad.

Lo que quiere decir que...

... las compañías deben ingresar más por los recibos que cobran a sus clientes que lo que pagan por los siniestros que éstos tienen.

Lógico, ¿no? Si no fuera así para qué iban a asegurar.

Segundo: las compañías de seguros necesitan controlar las estadísticas y el azar para poder mantener el negocio.

¿Cómo pueden controlar las estadísticas y el azar? ¿Es eso posible?

Si no existe un sistema, lo inventamos...

Las compañías de seguros establecen un complejo inventario actuarial para determinar la incidencia económica que determinados riesgos pueden tener para su negocio.

Estamos en la época de la informática. No hay casi nada que no se pueda hacer.

¿Esto que quiere decir?

Esto quiere decir que en base a los datos que proporcionemos a la compañía, el precio de nuestro seguro será más caro o más barato.

Por ejemplo...

Estadísticamente, hay mayor frecuencia de siniestros en ciudades que en pueblos, por lo que, si nuestro lugar de residencia es Sevilla o Madrid, ya podemos prever que el seguro va a ser mucho más caro que si vivimos en Paymogo o Zalamea la Real.

La estadística también demuestra que un conductor novel va a tener más riesgo de provocar un accidente que un conductor experimentado, por tanto, si eres joven o declaras a un joven en tu póliza, vas a pagar más.

¿Y el azar?..., ¿cómo se controla el azar?

Ten presente que las compañías no quieren ni a los malos conductores ni a los conductores que tienen mala suerte que son dos cosas distintas.

¿Cómo se controla esto?

Sencillo, ¿que somos 30 ó 40 aseguradoras las que operamos en el sector español?

Vamos a crear una base de datos gigantesca donde vamos a almacenar los datos de siniestros de cada conductor; es decir, cada vez que nuestros sistemas registren un DNI, NIF ó CIF al que hay que dar presupuesto, vamos a saber en tiempo real una serie de datos: cuántos siniestros ha tenido, en cuántos ha sido culpable, si en esos siniestros ha habido daños personales, etc, etc.

Esto es un sistema que denominan SINCO y al que pertenecen la mayoría de compañías con licencia para operar en el sector asegurador español.

De esta forma, no te vas a poder librar de un recargo en el precio siempre que metas tu NIF o CIF y éste refleje siniestros.

Si eres un conductor 10 y no has tenido nunca un siniestro, el precio te saldrá bonificado.

También las aseguradoras pueden consultar ficheros de cumplimientos de pago, así que, si debes aunque sea un recibo de teléfono, vas a tener problemas.

¿Se la saben todas, verdad?

¿Y qué es un siniestro?

Podemos decir que un siniestro es un golpe entre uno o varios vehículos, o un golpe con terceros sean personas, animales o cosas.

Pero quizás sería más acertado decir que un siniestro es todo aquello que suponga una pérdida económica para la compañía.

¿Un cambio de lunas es un siniestro?

Muchos dirán, no, no, eso no es un siniestro. Por eso no te penalizan. O incluso te lo dirán las propias compañías...

Mentira...

¿Un servicio de asistencia en viaje es un siniestro?

Claro que no dirán. Pongámonos las manos en la cabeza...

Mentira...

¿Te suben el precio del seguro por partes de asistencia o lunas?

La mayoría dirán que no.

Mentira...

Tiene su lógica...

Si pagas una prima por el seguro de tu coche, pongamos de 265 € y durante ese año, has necesitado cambiar la luna una vez y has solicitado varios servicios de asistencia, eso tiene un coste para la aseguradora.

Un coste que se habrá comido probablemente de largo el precio que has pagado por el seguro. Si el coste medio de la luna de un vehículo es aproximadamente 290 €, y el coste medio de un servicio de asistencia en ciudad es de 60 €, ya sabemos que la compañía tiene pérdida con nosotros.

Si encima hemos tenido la "mala suerte" de golpear a otro vehículo, ya nos podemos olvidar el siguiente año de pagar un seguro barato.

A veces, el incremento del recibo de seguro no es el mayor problema...

Podemos recibir una carta de la compañía indicándonos que nos rescinde el contrato. Así lo dice el artículo 22 de la Ley de Contrato de Seguro.

Si aún estás leyendo este artículo, te diré ahora cómo puedes ahorrar al contratar el seguro de tu coche.

Tenemos clara la siguiente ecuación:

Seguro barato = bonificación positiva = conductor con algunos años de seguro a su nombre + no comunicación de siniestros culpa nuestra + no comunicación partes de lunas + no comunicación servicios de asistencia

¿Has pagado el seguro de tu coche durante 20 años y no has tenido nunca un siniestro tan sólo ayer y por mala suerte?

Recuerda...

Las compañías no quieren ni a los malos conductores ni a los que tienen mala suerte.

¡Pero he pagado 20 años de seguros!

No importa. ¡Se ha beneficiado usted 20 años de seguros baratos cambiándose de una a otra cía!

Vamos a intentar ver nuestra póliza de seguro como un puzzle de cinco piezas:

Pieza 1.- Responsabilidad civil de suscripción obligatoria y responsabilidad civil voluntaria hasta 50.000.000 €

Pieza 2.- Defensa jurídica y reclamación de daños.

Pieza 3.- Seguro de conductor.

Pieza 4.- Rotura de lunas y cristales.

Pieza 5.- Asistencia en viaje desde km 0 al vehículo y a las personas.

PUZZLE= Pieza1 + Pieza2 + Pieza3 + Pieza4 + Pieza5

Si perdemos o deterioramos una de las piezas el puzzle no se completa.

De esta forma, podemos hacer otra ecuación:

RECIBO BARATO = PUZZLE

Perdemos una de las piezas, no hay puzzle y por tanto no hay recibo barato.

Lamentablemente, en los seguros no vamos a poder tener un puzzle de tantas piezas.

En primer lugar, porque muchas compañías te obligan a adquirir productos por paquetes donde van incluidas todas las piezas sin posibilidad de separarlas.

Y el segundo motivo es que, en la actualidad, en los seguros de vehículos, la única pieza que vamos a poder quitar del puzzle es la pieza 5.

Sin embargo, la pieza 5 es una de las piezas más importantes. Sobre todo en vehículos que ya tienen unos años.

¿Por qué?

Porque la asistencia en viaje es uno de los factores que va negativizando la bonificación y por supuesto la matrícula. Cada servicio de asistencia que se presta es una losa que detrae la rentabilidad de tu póliza para la compañía. Y eso, se registra y te traerá problemas.

¿Cómo podemos solucionarlo?

Haciendo algo que la mayoría no se plantean hacer..., contratar la asistencia en viaje con otra compañía distinta que donde hemos contratado el seguro principal y que esté especializada sólo en ese tipo de seguros.

¿Qué compañías?

RACE, Arag ó Das entre otras son compañías que te ofrecen un buen servicio nacional e internacional por un precio anual más que razonable, entre los 21 y los 65 €.

De esta forma, vas a liberar al seguro principal de tu coche de esa carga económica, y así, vas a conservar buena parte de la bonificación que tengas, garantizándote un precio barato año tras año.

Además, no tendrás que pagar en el seguro principal por la garantía de asistencia en viaje, ya que, normalmente, suele incrementar el precio total del seguro cuando el vehículo es muy antiguo.

Un recargo por antigüedad que no se nota tanto cuando se hace aparte una póliza de asistencia.

Si tu coche es nuevo, recién sacado del concesionario, infórmate porque puede que tengas varios años de servicio de asistencia por la marca. Asegúrate bien de saber las sumas aseguradas que te cubren por rescate, salvamento y remolcaje, y los servicios inherentes al vehículo y a las personas que lleves.

¿Qué pasa si quieres contratar un seguro con incendio y robo o un todo riesgo?

Si decides contratar un seguro con incendio y robo, sólo podrás contratar aparte la asistencia. Sin embargo, si decides contratar un seguro a todo riesgo, te aconsejo que mires la posibilidad de contratar un seguro a todo riesgo con una franquicia intermedia.

Eso hará que pagues menos y siempre puedes cubrir la franquicia que te toque pagar con otro seguro aparte a través del cual te reembolsen la franquicia.

La compañía ASSET IBÉRICA está introduciendo ese concepto de seguro. Puedes mirar cómo es en este enlace.

Aunque si eres de los que quieren un seguro a todo riesgo sin franquicia para pintar tu coche cada año, este artículo te va a servir de poca ayuda.

En los seguros de vehículos de segunda categoría (tractoras, camiones, semirremolques), es más fácil diversificar garantías, ya que las RCs, el seguro de conductor y las lunas pueden contratarse por el seguro principal de circulación, mientras que la asistencia en viaje o incluso el todo riesgo pueden hacerse en pólizas aparte.

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