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Cliente Digital

Debido a los nuevos requisitos que exigen las diferentes normativas aplicables a los seguros, las compañías, y por ende, los mediadores de seguros, han estado teniendo bastantes dificultades para dotar de validez jurídica los contratos que han venido formalizando.

A los documentos relativos al consentimiento para el tratamiento de datos, se ha unido la obligatoriedad de firmar el presupuesto de seguro. Una cuestión ésta nada baladí si tenemos en cuenta las contrataciones online o la venta a puerta fría o mediante llamada telefónica.

Además, los aseguradores solicitan en todo momento la documentación que avala el contrato, confiriéndole viabilidad y veracidad. Ficha técnica, permiso de circulación y carnet de conducir son documentos imprescindibles para hacer la póliza.


Los grandes grupos aseguradores han ido desarrollando técnicas informáticas para garantizar que todos esos requisitos se cumplen en la medida de lo posible.

De este modo, las compañías de seguros, a la hora de hacer la póliza, solicitan al mediador que confirme si tiene en su poder los documentos necesarios para hacer el seguro.

Ya todo está informatizado, por lo que, el mediador de la póliza, bajo su responsabilidad, deberá indicar en las casillas correspondientes que dispone de esos documentos, una cuestión de la que quedará registro informático.

Otras compañías, van más allá y obligan a sus mediadores a indexar los documentos en la plataforma (indexar es subir los documentos a una plataforma online).

Además, de la documentación del coche y del permiso de conducir, también es necesario el documento firmado con el consentimiento para el tratamiento de datos. Y no sólo eso, el cliente también deberá firmar el presupuesto inicial como prueba de conformidad.

Y, una vez formalizada la póliza, el asegurado deberá firmar el contrato de seguro y la orden de domiciliación SEPA ( El Adeudo Directo o Domiciliación Bancaria SEPA es un sistema de Domiciliación Bancaria a escala europea que permite realizar cobros denominados en euros a cuentas de los 34 países de la zona SEPA y los territorios asociados).

Resumamos: 
La compañía de seguros o el mediador que actúe en su nombre, para poder realizar el contrato con todos los requisitos exigidos y las garantías legales, necesita: 
- Documentación del vehículo: ficha técnica y permiso de circulación 
- Carnet de Conducir del Tomador de la Póliza si éste aparece en la misma como conductor, y el del resto de conductores que se pretendan declarar. 
- Documento firmado por el cliente para el consentimiento del tratamiento de sus datos. 
- Presupuesto firmado por el cliente dando conformidad al mismo. 
- Una vez emitida la póliza, copia firmada del contrato. 
- Documento firmado de domiciliación bancaria SEPA.
Cada vez es más complicado para los mediadores adaptarse a todo este proceso burocrático de contratación. Aquellos con oficinas físicas quizás lo tengan más fácil, pues, basta con explicar al cliente en qué consisten cada uno de los documentos, facilitando una copia de lo firmado.

Contratar a través de una oficina siempre ofrece mayor confianza. Sin embargo, en la venta a puerta fría, el ciudadano de a pié recela de tanta firma y desconfía.

La venta de seguros por teléfono se hace igual que las contrataciones de servicios telefónicos, es decir, en vez de firmar los documentos, se hace una grabación al cliente tras leerse el texto legal. Asimismo, se graba al cliente confirmando el resto de datos necesarios.

En cuando a la póliza, se envía posteriormente por correo electrónico para que sea firmada por el cliente a través de unos sistemas de firmas digitales.

La contratación online, aquella que el cliente puede hacer por sí solo a través de la web de la compañía, se hace de forma parecida a la anterior. La diferencia es que el cliente debe aceptar expresamente los textos legales conforme avanza en el proceso de contratación.

Generalmente, también en este supuesto, la firma de la póliza se hace a posteriori. El asegurado recibe un email para seguir un proceso fácil y cómodo. En caso de no realizarse, la compañía puede anular el seguro, lo que comunicará al asegurado de manera fehaciente (correo certificado).

Convertirse en cliente digital tiene sus ventajas, tanto para la compañía, como para el asegurado. Se elimina el papel, las firmas presenciales, las comunicaciones(devoluciones, siniestros, etc) se trasladan mediante correo electrónico y todo se agiliza.